Este es el caso de Emilio Méndez, Dionisio Gutiérrez y Luis Von Ahn, tres empresarios guatemaltecos ingeniosos y sumamente trabajadores, que alcanzaron el éxito en los negocios y han dejado una huella profunda en la historia del país.

 

Emilio Méndez Bonetto

Emilio Méndez es conocido como el director creativo de Saúl, una empresa que reúne moda y gastronomía, ícono de tendencias e innovación.

El primer paso en su camino hacia el éxito fue salir de su zona de confort. Con 19 años dejó sus estudios universitarios tradicionales y viajó a Londres para estudiar Sastrería y Diseño de Modas en el reconocido London College of Fashion.

A nivel empresarial, el éxito de la marca familiar que dirige junto a sus hermanos se debe no sólo a su tenacidad, creatividad e innovación, sino a la clara visión de que una marca está construida por filosofía y valores, que modelan la experiencia de sus clientes.

Prueba de ello es la forma en que fue presentada la más reciente colección de ropa masculina, en el evento “Respira Profundo”, en el que se refleja el respeto por los espacios naturales guatemaltecos, y la intención de promover el respeto y cuidado del medio ambiente.

Pero Emilio Méndez no ha trascendido sólo desde la exitosa empresa familiar, también ha impulsado numerosas ideas comerciales y sociales. Tal es el caso de la creación del distrito comercial 4 Grados Norte y Saúl Farmers Market. De igual manera las iniciativas 2012 Despertemos Guatemala y GuateAmala, así como su participación en Fundación Crecer y Fundación Proyecto de Vida, de la que fue el primer presidente.

Y las ideas transformadoras de Emilio Méndez provienen de un pozo que no va a secarse, ya que ha dicho claramente que piensa seguir creando, para alcanzar el sueño que tiene de Guatemala, como un país brillante con gente que rompe esquemas.

 

Dionisio Gutierrez Mayorga

Empresario, académico, comunicador, pero sobre todo, visionario y trabajador.

Como empresario es conocido por haber estado al frente de Corporación Multi-Inversiones -CMI- por más de 30 años, en la que continúa participando como miembro de junta directiva. CMI es una de las corporaciones más reconocidas y exitosas de origen guatemalteco, con más de 90 años de historia y que bajo la dirección de Dionisio Gutiérrez creció y se proyectó, hasta contar con presencia en 14 países y tres continentes.

Su formación académica es una de las fortalezas que le ha ayudado a afinar su liderazgo y excelente olfato para los negocios. A sus estudios de licenciatura y maestría en Administración de Empresas, Gerencia Internacional y Finanzas, se suma un doctorado en Sociología y Ciencias Políticas.

Y el camino en esta línea continúa, puesto que sigue como miembro de distintos consejos latinoamericanos de reconocidas universidades, como Georgetown y Harvard.

Pero uno de sus rasgos más característicos es el compromiso civil con la democracia, la libertad y el desarrollo. Prueba de ellos son los más de 20 años en los que lideró “Libre Encuentro”, un programa televisivo de análisis, propuesta y debate. De igual manera, su participación en tanques de pensamiento, columnas de opinión, conferencias, foros y el ser parte activa del Frente Ciudadano contra la Corrupción.

Actualmente es Director General del programa Dimensión, que busca ser una plataforma de expresión y participación ciudadana, desde la que se genera reflexión, acciones y propuestas. De igual forma, se encuentra al frente de la Fundación Libertad y Desarrollo, desde donde se generan ideas, se promueve el diálogo y soluciones que se traduzcan en el crecimiento y desarrollo para Guatemala.

 

Luis Von Ahn

Se trata de uno de los empresarios y emprendedores guatemaltecos más reconocidos a nivel internacional.  Su viaje empezó en el Colegio Americano, en donde se enamoró de las computadoras.

Así fue como decidió estudiar matemática pura y escogió la prestigiosa Universidad de Duke para lograrlo. Actualmente cuenta con un doctorado en Ciencias de la Computación en la Universidad de Carnegie Mellon.

Su interés por resolver uno de los problemas informáticos más comunes en su momento, que las computadoras pudieran identificar con certeza a un ser humano y diferenciarlo de un bot, terminó en la creación de Captcha y Recaptcha. Se trata de programas informáticos que utilizan letras distorsionadas que únicamente un ser humano puede descifrar.

Se trató de una solución tan ingeniosa que Google no tardó en comprar Recaptcha por una cifra millonaria.

No conforme con este tremendo aporte, creó Duolingo, una plataforma gratuita para el aprendizaje de idiomas, la más popular en el mundo. La razón, según explica en una entrevista, fue precisamente su búsqueda de aportar a Guatemala. La idea es utilizar la tecnología para revolucionar el acceso a la educación en el país, ya que está convencido que ésta es la mejor vía para el desarrollo.

Luis Von Ahn ha demostrado que con mucho ingenio se puede tener éxito en los negocios, sin dejar de lado el aporte a la educación y el desarrollo social.

 

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